
Clase de 4º de Primaria (Tutor: JuanFran; DJ extra: Rubén)
En los años noventa hubo una transformación radical del panorama musical y su industria a nivel mundial. Con el auge de nuevas tecnologías y el surgimiento de géneros revolucionarios, se convirtió en una época de innovación, experimentación e increíble fusión musical, y con la consolidación de figuras icónicas a través del uso del videoclip, la inversión en enormes y apoteósicas giras o el merchandising se marcó un antes y un después en la forma en que consumimos y vivimos la música.
La banda sonora de los años ’90 también marcó un cambio generacional diferencial con respecto a la música de los ’80. Los jóvenes de los ’90 se identificaron con canciones que hablaban sobre la angustia adolescente, la desigualdad social, el consumismo y la rebeldía. A diferencia de la de los ’80, que se centraba en el materialismo y la ostentación, la música de los ’90 tenía una actitud más crítica y realista hacia la sociedad.
Tres claves de esa revolución musical las podríamos encontrar en:
- Tecnología: Sin olvidar los viejos vinilos, la transición de los cassettes de los ’80 a los CD ofreció una mejor calidad de audio y facilidad de reproducción; la aparición de formatos digitales comprimidos (como el MP3) abrió nuevas posibilidades en el consumo musical.
- Medios: La radio seguía siendo crucial (de hecho, fue la época dorada o el nacimiento de algunas míticas emisoras), pero la televisión, con MTV a la cabeza, fue fundamental para descubrir artistas y videoclips; las revistas musicales (tanto de un rango más teenager como las más especializadas) vivieron su apogeo; además, la irrupción de Internet y sus primeras aplicaciones para descargar o compartir archivos fue determinante.
- Fusión: Se rompieron barreras impensables entre géneros, mezclando pop, rock, rap, funky, electrónica, jazz, música clásica, étnica y mucho más…
MTV, que había surgido en los años ’80, alcanzó su máxima influencia en los ’90. La cadena se convirtió en el principal escaparate de la música internacional, y su programación dictaba en muchos casos las tendencias del momento. Los artistas ya no buscaban solo una buena canción, también requerían una imagen potente y un videoclip que dejara huella. La cadena musical ayudó a catapultar a la fama a muchos artistas que hoy son leyenda. Programas como ‘MTV Unplugged‘ ofrecieron versiones íntimas de grandes éxitos y revelaron nuevas dimensiones de intérpretes como Nirvana, Eric Clapton o Alanis Morissette. Además, espacios como ‘Total Request Live‘ conectaban directamente a los artistas con sus fans, consolidando una nueva cultura musical audiovisual.
El videoclip se convirtió en una herramienta esencial para el éxito comercial. Ya no era simplemente una promoción: era una narrativa paralela a la canción, una experiencia visual que ampliaba el impacto emocional del tema. Directores como Spike Jonze, Michel Gondry y Mark Romanek lo transformaron en una forma de arte por derecho propio. Vídeos como “Vogue” de Madonna, “Scream” de Michael y Janet Jackson, o “Virtual Insanity” de Jamiroquai marcaron un estándar visual que influiría a generaciones posteriores. A partir de los ’90, la imagen era tan importante como el sonido.
También fue una época dorada para revistas musicales de corte más comercial o dirigidas al fenómeno fan más juvenil (Super Pop, Bravo, Smash Hits,…) como otras más especializadas y destinadas a un público más adulto e instruido, como MondoSonoro o Rockdelux (música alternativa, independiente,…), Ruta 66 (rock, garage, blues,…), o incluso de importación como NME, Melody Maker, Kerrang, Metal Hammer o Hip Hop Nation.
Y respecto a la fusión sin paliativos, podríamos mencionar a bandas como Red Hot Chili Peppers y Beastie Boys, que combinaron el rock con el rap o el funk; artistas como Björk, que fusionaba la electrónica con sonidos experimentales y orgánicos; el surgimiento del trip hop, con bandas como Massive Attack y Portishead, que trajo una atmósfera sombría y sofisticada que expandió los límites del pop convencional; o incluso en España, un artista flamenco consagrado como Enrique Morente se atrevía a engendrar un álbum como «Omega» de la mano de una banda de rock como Lagartija Nick y usando temas de un cantautor canadiense como Leonard Cohen. Este mestizaje musical reflejaba también una sociedad cada vez más globalizada, abierta a nuevas influencias y lenguajes sonoros.
Desde el nacimiento y explosión del grunge en Seattle o la respuesta europea con el britpop hasta el estallido del pop adolescente de boybands y girlbands, pasando por la revolución del hip-hop y el rap, la música electrónica o el resurgir del R&B, los ’90 ofrecieron una variedad sonora diversa y vibrante que aún hoy sigue influyendo en nuevas generaciones. Una década irrepetible, donde el ritmo no solo cambió: se reinventó.
El pop continuó evolucionando con artistas como Madonna, Michael Jackson o Prince, que lograron mantenerse en la cima gracias a su innovación y capacidad de adaptación. Pero el estilo también supo reinventarse y recuperó fuerza a lo largo de la década encumbrando a nuevas figuras como Mariah Carey, Celine Dion, Britney Spears o Christina Aguilera, que devolvieron la frescura comercial al panorama musical, apuntando estas últimas especialmente al público adolescente, acompañando cada nueva publicación de una producción impecable, coreografías elaboradas y videoclips espectaculares.
En la misma línea de pop comercial, hubo en la década un repunte de boybands y girlbands que acaparaban las miradas de los más jóvenes y las portadas de revistas casi a modo de competición. De ahí quedaron en nuestra memoria himnos pegadizos ligados a nombres como: Backstreet Boys, Boyzone, NSYNC, Take That, Spice Girls o All Saints.
Con el fallecimiento de Freddie Mercury (1991) y el final de Queen, el legado de las grandes bandas de rock mainstream quedó en manos de los eternos Rolling Stones y de unos también reinventados U2, Bon Jovi o Aerosmith.
El grunge, nacido en Seattle a principios de la década, combinaba la agresividad del punk con la melancolía del rock alternativo, un movimiento que no solo cambió el sonido de este estilo, sino también la estética, con su apariencia desaliñada, introspectiva y actitud antisistema. Se distinguió por su sonido crudo y emocional, reflejando una actitud de rebeldía y autenticidad. Los máximos exponentes de su vertiente más pura fueron Nirvana, Pearl Jam o Soundgarden. Pero de forma paralela fueron surgiendo subestilos de ese rock alternativo norteamericano en un batiburrillo sonoro que más abajo desgranaremos y que incluye grandes nombres como R.E.M., Wilco, Counting Crows, Green Day, Weezer o Rage Against The Machine.
Capítulo aparte merecen aquellos grupos de rock duro, heavy, trash metal, power metal, death metal, gothic metal, etc. que, desligados también de las tendencias ‘alternativas’ imperantes continuaron dignificando esos estilos con álbumes que fueron clave para una buena parte de aquella juventud. Ahí quedan el «Black Album» de Metallica, el «Fear of the Dark» de Iron Maiden, los «Use your Illusion» (Vol. 1 y 2) de Guns N’ Roses o el legado, por nombrar algunos, de Pantera, Sepultura, Stratovarius, Dream Theatre, Megadeth, AC/DC,… o aquellas estupendas y potentes bandas con voz femenina a la cabeza, como Evanescence, Nightwish o Within Temptation.
Casi de manera espontánea, como contraposición al oscurantismo del grunge y el rock alternativo americano, surgió en Gran Bretaña un movimiento icónico de bandas con un sonido mucho más alegre y esperanzador que se denominó britpop, y que estuvo liderado por iconos como Oasis, Blur, Pulp o Suede. Estas formaciones y sus seguidores celebraban y reivindicaban la cultura y la identidad británica con guitarras pegadizas y letras sobre la vida local, influenciadas por el ‘sonido Madchester’ de finales de los ’80 y bandas británicas clásicas de los ’60 y ’70. Cabe mencionar también (y se hará igualmente más abajo) otro buen número de bandas que si bien no se identifican claramente con el estilo britpop, dejaron huella mundial desde las islas, como Radiohead, The Cranberries o Muse (estos ya hacia el final de la década).
El R&B vivió su época dorada, con solistas y grupos que arrasaban en ventas y que consagró a artistas como Boyz II Men, Usher, Babyface, R. Kelly, TLC o Destiny’s Child (formación inicial de la que salió Beyoncé).
También tuvieron un auge significativo el hip-hop y el rap, géneros que comenzaron a ganar reconocimiento masivo en diferentes partes del mundo. Artistas como Tupac Shakur, Notorious B.I.G. o Dr. Dre no solo influyeron en la música, sino también en la cultura urbana y social. Y la irrupción en la escena de Eminem abrió nuevos horizontes a un estilo que nunca parece pasar de moda.
La música electrónica experimentó un crecimiento notable con la popularización y expansión del techno, el disco o el trance, sin olvidar que las bases del synth pop, dark wave o new wave establecidas en los ’80 por iconos como Pet Shop Boys, Depeche Mode, Duran Duran, The Cure,… (bandas que también siguieron publicando grandes álbumes en los ’90) dieron origen, en el cambio de décadas, al nacimiento de nuevas bandas como EMF, The Farm o The Soup Dragons, que introducían elementos electrónicos o bases programadas en su música. O los que fueron directamente a copar las pistas de baile de principios de la década, con el house y el eurodance, como Technotronic, Snap!, C&C Music Factory, Haddaway, 2 Unlimited,… o más adelante, como Ace of Base, o St. Etienne. Estos géneros y subgéneros de música electrónica fueron impulsados por festivales y clubes nocturnos que promovieron nuevas formas de expresión musical para una audiencia cada vez más globalizada. Nombres como Daft Punk, Fatboy Slim, Massive Attack, The Chemical Brothers o Prodigy bastan para rememorar eternas noches y amaneceres bailando compulsivamente.
El «sonido Nashville«, término utilizado para describir una mezcla de música country tradicional con influencias pop, cobró cada vez mayor relevancia durante los años ’90. Este movimiento sentó las bases para géneros como el country-pop y el country-rock, con el que artistas como Garth Brooks o Shania Twain atrajeron a oyentes que normalmente no disfrutaban de la música country.
En cuanto a la música española durante esta década, se evidenció una fuerte influencia del pop y el rock en su escena musical. Grupos como Héroes del Silencio lograron reconocimiento internacional con su estilo distintivo que combinaba rock melódico con letras profundas. Además, surgieron artistas solistas como Alejandro Sanz que aportaron frescura al panorama musical nacional y cuyo éxito traspasó nuestras fronteras e incluso conquistó a crítica y público anglosajón. Del mismo modo, el legado de Julio Iglesias abrió puertas a Enrique Iglesias, que se sumó a la exponencial subida de la música latina a nivel global, en la que también arrasaban nombres como Ricky Martin, Chayanne o Shakira.
La década fue testigo del crecimiento del flamenco fusionado con otros estilos modernos, consolidando una identidad musical propia que combinaba tradición (Camarón, Paco de Lucía, Tomatito,…) y modernidad en un contexto globalizado. Basta recordar excepcionales álbumes de Niña Pastori, Ketama o José Mercé (además del ya comentado ‘Omega’) que aún hoy son mencionados como inspiración e influencia decisiva en artistas actuales como Rosalía.
Asimismo, un nuevo movimiento de bandas indie nacionales, liderado por agrupaciones como Los Planetas, Piratas, Australian Blonde, Sexy Sadie, La Habitación Roja o Dover, allanaron el camino de un estilo que se consolidó en la década siguiente.
Aunque a nivel musical tuviera menos interés, cabe mencionar también la llamada ‘Ruta del bakalao’ como movimiento de impacto en la sociedad española, con DJ’s como Chimo Bayo a la cabeza de aquellas noches de exceso.
Y en el polo opuesto de este movimiento, una nueva generación de cantautores nacionales tomaron la voz de la juventud española, de la mano de Pedro Guerra, Javier Álvarez, Ismael Serrano, Jorge Drexler, Tontxu o Rosana. No sin desmerecer las notables producciones que siguieron publicando grandes como Sabina o Serrat; ni los inicios de carreras en solitario de antiguos líderes de míticas bandas nacionales como Antonio Vega, Manolo Tena, Kiko Veneno, Juan Perro o Manolo García.
Y hablando de míticas bandas nacionales, esta década también siguió viendo brillar (y/o apagarse, algunos) el pop/rock de: Mecano, Duncan Dhu, Los Secretos, Cómplices, El Último de la Fila, Tam Tam Go!, Gabinete Caligari, Seguridad Social, Celtas Cortos, Danza Invisible, La Unión, Hombres G, La Frontera, Los Rebeldes,… o los más rockeros: 091, Loquillo y Trogloditas, Extremoduro, Platero y Tú, Barricada, Los Suaves,… Así como vio nacer a: Los Rodríguez, Revólver, M-Clan, Jarabe de Palo, Amaral, OBK, La Oreja de Van Gogh, Ella Baila Sola, Estopa, Fangoria,… Junto al notable éxito también de solistas como Sergio Dalma, Luz Casal, Malú, Mónica Naranjo, Rosario,…
Y por acabar con más rock en castellano, cabría destacar el éxito de artistas hispanoamericanos en nuestro país como Andrés Calamaro, Fito Páez, Soda Estéreo, Fabulosos Cadillacs (Argentina); Aterciopelados (Colombia); Café Tacvba, Molotov o Maná (México). Sin dejar de mencionar la repercusión e influencia (en otros estilos) de álbums como el «Buena Vista Social Club» de Compay Segundo o los «Casa Babylon» y «Clandestino» de Mano Negra/Manu Chao.
En resumen, los ’90 fueron una década de contrastes y explosión creativa, donde la música se volvió más diversa, experimental y globalizada, sentando los pilares de muchos de los sonidos actuales y dejando una huella imborrable e irrepetible. Los más nostálgicos llegan a asegurar que, desde entonces, la MÚSICA inició su declive… pero esa sería una frase demasiado lapidaria y poco esperanzadora, que ignoraría la cantidad de grandes artistas que han venido después; eso sí, marcados, sin duda, por aquellos ecos de los míticos ’90.
A continuación, y a modo un poco de cajón de sastre, volvemos a enumerar los estilos dominantes de esta década, añadiendo otros menos definitorios y mencionando, además, a un buen puñado de artistas que sin duda traerán buenos recuerdos a más de uno:
- Grunge y rock alternativo USA: Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Sonic Youth, Smashing Pumpkins, Stone Temple Pilots, Alice in Chains, Blind Melon, Nine Inch Nails, Foo Fighters, Pavement, Red Hot Chili Peppers, R.E.M., Wilco, The Lemonheads, Live, Counting Crows, Weezer, Nada Surf, The Wallflowers, Soul Asylum, 4 Non Blondes, Beck, The Breeders, Dave Matthews Band, Hootie & The Blowfish, Tonic, Eels, Garbage, Collective Soul, Bush, Creed, Spin Doctors, Third Eye Blind, Matchbox Twenty, Goo Goo Dolls, The Calling, Sugar Ray, 3 Doors Down, Incubus,…
- Britpop: Primera ola con The Stone Roses, The Happy Mondays, Inspiral Carpets, Primal Scream, James, Paul Weller,… Y posteriormente: Oasis, Blur, Pulp, Suede, Radiohead, Muse, The Verve, Supergrass, Manic Street Preachers, The Charlatans, Placebo, Ash, Embrace, Travis, Cast, Starsailor, Ocean Colour Scene, Kula Shaker, Feeder, Terrorvision, Mansun, The Bluetones, Gene, The Divine Comedy,… Y las lideradas por mujeres: Elastica, Skunk Anansie, Echobelly, Sleeper, Republica, The Cranberries, Texas, The Cardigans,…
- Hard rock, heavy, trash metal, death metal, gothic metal,…: Guns N’ Roses, Metallica, AC/DC, Iron Maiden, Skid Row, The Black Crowes, Rage Against the Machine, Faith No More, Marilyn Manson, Deftones, Korn, Tool, Dream Theatre, Stratovarius, Megadeth, Helloween, Gamma Ray, Avantasia, Slayer, Anthrax, Pantera, Sepultura, Evanescence, Nightwish, Within Temptation, Apocalyptica,…
- Punk-pop, punk-rock, neo-punk,…: Green Day, The Offspring, Blink 182, Bad Religion, NOFX,…
- Ska-punk: Rancid, The Mighty Mighty Bosstones, No Doubt, Smash Mouth,…
- Pop-rock: Roxette, The Corrs, Crowded House, K’s Choice, Tears for Fears, Simply Red, The Rembrandts, Mike & The Mechanics, Babylon Zoo, Savage Garden,…
- Pop y dance-pop: Backstreet Boys, Boyzone, NSYNC, Take That, Westlife, Hanson, East 17, Spice Girls, All Saints,…
- House, trance, disco, dance, eurodance…: Technotronic, Snap!, KLF, C&C Music Factory, Haddaway, Rozalla, Corona, 2 Unlimited, Ace of Base, Culture Beat, St. Etienne, Moloko, Aqua,…
- Electrónica: Daft Punk, Fatboy Slim, The Chemical Brothers, Prodigy, Underworld, Apollo 440, Moby, Robert Miles,… y subgéneros como el house francés o el acid jazz de Jamiroquai, así como el nacimiento del chill-out y sus recopilaciones para lugares de ocio nocturno.
- Synth pop, dark wave, new wave,…: Pet Shop Boys, Depeche Mode, Duran Duran, The Cure, EMF, The Farm, The Soup Dragons, Jesus Jones, Carter USM,…
- Trip-hop: Massive Attack, Portishead, Morcheeba, Tricky, Everything But The Girl, Stereo MC’s, Orbital, Leftfield,…
- Hip-hop y rap: Eminem, Tupac Shakur, Notorious B.I.G., Snoop Dogg, Ice Cube, A Tribe Called Quest, Wu-Tang Clan, Outkast, Coolio, Puff Daddy, The Fugees, Wycleff Jean, Jay Z, Missy Elliott…
- R&B: Mariah Carey, Whitney Houston, Janet Jackson, Destiny’s Child, TLC, Mary J. Blige, Toni Braxton, Boyz II Men, Usher, Babyface, R. Kelly,… o el neo-soul de: Erikah Badu o Lauryn Hill,…
- Solistas Internacionales: Michael Jackson, Prince, George Michael, Seal, Bruce Springsteen, Bryan Adams, Sting, Elton John, Phil Collins, Jeff Buckley, Lenny Kravitz, Robbie Williams, Michael Bolton, Kenny G, Madonna, Celine Dion, Alanis Morissette, Sheryl Crow, Tori Amos, Fiona Apple, Björk, Annie Lennox, Britney Spears, Christina Aguilera, Anastacia, Kylie Minogue, Natalie Imbruglia, Sinéad O’Connor, Neneh Cherry, Sarah McLachlan, Cher,…
- Country: Garth Brooks, Shania Twain, Alan Jackson, Faith Hill, John Michael Montgomery, Randy Travis, Travis Tritt,…
- Rock latinoamericano: Andrés Calamaro, Ariel Rot, Fito Páez, Soda Estéreo, Fabulosos Cadillacs, Enanitos Verdes, Paralamas, Aterciopelados, Café Tacvba, Molotov, Maná, Caifanes, Mano Negra/Manu Chao.
- Latinos: Gloria Estefan, Shakira, Paulina Rubio, Thalía, Luis Miguel, Jon Secada, Ricky Martin, Chayanne, Marc Anthony, Alejandro Sanz, Enrique Iglesias,…

16. Guns N’ Roses «You could be mine»
Elegida por Rubén (1ª semana de enero)
Las canciones más recordadas y que más me gustan de los Guns N’ Roses son de su primera época, pero ya que nos hemos metido en la década de los ’90, donde también publicaron varios discos, me quedaré con un temazo que supieron aprovechar muy bien en la banda sonora de la película ‘Terminator 2’ y que, cada vez que lo oigo, con ese enérgico inicio de batería, el siempre brillante riff de guitarra de Slash y la entrada de Axl tras más de un minuto de introducción, me recarga las pilas y me activa hasta el último músculo del cuerpo: ideal para comenzar la mañana a tope con estos chavales. ¡Puños arriba! (VÍDEO)


17. Héroes del Silencio «Entre dos tierras»
Elegida por JuanFran (2ª semana de enero)
Si pienso en un grupo español de aquellos años, que me trasporta a mi juventud en un instante al oírlos, es Héroes del Silencio. Además, con este disco acabaron por conquistarme a mí y a medio mundo (¡Literalmente! Las que se liaban en sus conciertos en Alemania). Esta canción, junto a «Maldito duende» es, quizá, la que mejor resume su estilo y la más recordada de su carrera. Una pena que lo dejaran pocos años después, aunque Bunbury siguiera en solitario.
Si tengo que destacar algo, aparte de su épica letra, es tanto ese primer minuto in crescendo desde los primeros acordes hasta que entra Enrique, como el minuto largo que se permitieron hacer durar al solo de guitarra. Por mucho que digan «Pe-pe-pe-pe-pe-pero olvídame…» es una canción INOLVIDABLE. (VÍDEO)
No olvidéis que ya podéis escuchar la playlist que estaremos creando entre todos a lo largo del año, tanto en Spotify como en YouTube.
